Poner límites a los adolescentes puede ser un reto porque están en una etapa de desarrollo donde buscan mayor autonomía e independencia. Sin embargo, es esencial establecer límites claros que los guíen en su proceso de crecimiento.
Hay padres que ya comenzaron a colocar límites a sus hijos cuando estos eran pequeños, por lo que establecerlos en la adolescencia podría resultarles más fácil. Por esto, te aconsejo comenzar lo antes posible.
Fomenta el diálogo y la colaboración
Es importante que los adolescentes se sientan parte del proceso de establecer límites, ya que esto les otorga un sentido de control y responsabilidad. Involúcralos en conversaciones sobre las reglas y explícales por qué son necesarias. Pregúntales su opinión sobre qué límites les parecen razonables. Si sienten que son escuchados, es más probable que respeten las reglas.
Sé claro y coherente
Los límites deben ser claros y fáciles de entender. Explica el qué, el porqué, y las consecuencias si no se respetan. Asegúrate de ser coherente en su aplicación. Si una norma es "El móvil debe apagarse a las 10:00 PM", asegúrate de aplicarlo de manera constante. La incoherencia puede generar confusión y rebeldía.
Explica las consecuencias naturales
Las consecuencias lógicas o naturales ayudan a que los adolescentes comprendan el impacto de sus acciones. Es fundamental que las consecuencias no se sientan como un castigo arbitrario, sino como un resultado de sus elecciones. Si no hacen su tarea, la consecuencia natural es obtener una baja calificación.
Equilibra límites con autonomía
Los adolescentes están buscando más independencia, por lo que es importante equilibrar la estructura de límites con la posibilidad de tomar decisiones propias. Darles espacio para elegir dentro de ciertos límites les enseña a asumir responsabilidad. Ofrece opciones dentro de los límites. Por ejemplo, pueden elegir a qué hora hacer la tarea siempre que se complete antes de la cena.
Modela el comportamiento
El comportamiento de los adultos es un modelo para los adolescentes. Si ellos ven que sigues tus propias reglas y límites (como respetar horarios, no gritar en discusiones, etc.), es más probable que te respeten y sigan los límites establecidos. Si esperas que respeten horarios, asegúrate de no estar constantemente modificando tus propios compromisos sin justificación.
Sé flexible cuando sea razonable
Si bien los límites son importantes, también es clave ser flexible en situaciones especiales o cuando haya una razón válida. Esto les enseña que los límites no son arbitrarios y pueden ser ajustados cuando hay una justificación. Si tienen una actividad escolar importante que requiere quedarse despiertos más tarde, podrías permitir una excepción al límite de hora de dormir.
2. ¿Qué límites son recomendados para adolescentes?
Uso de tecnología y redes sociales
Establece horarios para el uso del móvil, tablet o videojuegos. Por ejemplo, "El móvil se apaga a las 10:00 PM durante la semana."
Hora de regreso a casa
Es importante tener un horario razonable para que regresen a casa, especialmente durante la semana escolar. Ejemplo: “Establezcamos tu horario de llegada, te parece que durante la semana llegues a casa a las 8:00 PM y los fines de semana a las 11:00 PM.”
Tareas y responsabilidades escolares
Establece que las tareas deben completarse antes de realizar actividades de ocio, como jugar videojuegos. “Puedes jugar viedeojuegos después de que estudies para tu examen.”
Colaboración en las tareas del hogar
Asigna responsabilidades domésticas. Esto no solo les ayuda a ser responsables, sino que también refuerza la idea de que forman parte de un equipo familiar. Ejemplo: “Es tu responsabilidad sacar la basura los lunes, miércoles y viernes.”
Seguridad personal y relaciones sociales
Pon límites sobre a dónde pueden ir y con quién, asegurándote de conocer a sus amigos y las actividades que realizan. Ejemplo: “Si vas a salir con amigos, me gustaría saber a dónde van y qué actividades van a hacer.” Es importante que expliques a tu hijo o hija por qué colocas los límites.
Respeto y convivencia en casa
Establece normas de respeto en la comunicación y el comportamiento en casa. No se permiten gritos, insultos o comportamientos despectivos.
“Aquí nos tratamos con respeto, aunque estemos en desacuerdo.”
Tiempo de calidad y actividades familiares
Aunque los adolescentes necesitan su espacio, es importante establecer momentos de conexión familiar, como cenas en familia o actividades los fines de semana. Ejemplo: “A las 18 horas cenamos en familia y compartimos nuestras experiencias del día. Tu hijo puede invitar amigos a cenar y compartir juntos este momento.”
Equilibrio entre límites y confianza
A medida que demuestran responsabilidad, puedes ofrecerles mayor libertad. Esto refuerza la idea de que los límites no son un castigo, sino una forma de guiar su independencia.
Conviene enfocamos en establecer límites basados en el bienestar y la salud de los adolescentes. El enfoque debe centrarse en educar y promover la toma de decisiones responsables, en lugar de prohibir de manera tajante.
3. A continuación te muestro un ejemplo de cómo establecer límites sobre el consumo de alcohol enfocado en valores familiares y la salud.
Puedes comenzar abriendo el tema con un diálogo abierto sobre el alcohol
En lugar de imponer reglas estrictas, puedes fomentar una conversación sincera sobre el alcohol y sus efectos en la salud física y mental, puedes comenzar con lo siguiente: "Sé que a tu edad el alcohol puede parecer atractivo y que muchos de tus amigos tal vez lo estén probando. ¿Sabes cómo afecta el cuerpo y la mente, especialmente en el cerebro que aún está en desarrollo?."
Establece un límite basado en la responsabilidad personal
Establecer un límite no desde la prohibición, sino desde la idea de tomar decisiones informadas y responsables.
"Confío en ti para que tomes decisiones responsables cuando se trate de beber alcohol. Lo más importante para mí es que lo hagas de manera segura y consciente. Si decides beber, quiero que seas consciente de cómo el alcohol afecta tu cuerpo y que limites la cantidad para evitar daños." Esto lo digo porque "El alcohol puede afectar tu juicio, tu coordinación y tu capacidad para tomar decisiones. Beber en exceso puede ser peligroso, y es importante saber cuándo decir basta. Si alguna vez sientes que la situación se te escapa de las manos, quiero que sepas que puedes llamarme sin miedo a que te juzgue."
Normas sobre el entorno
En lugar de prohibir el consumo de alcohol, puedes poner límites sobre el entorno en el que tu hijo adolescente puede beber y las condiciones en las que es aceptable.
"Si decides beber en alguna ocasión especial, quiero que lo hagas en un entorno seguro, como en casa o en una reunión familiar, y que nos avises con antelación. Me preocupa tu seguridad, así que no quiero que bebas en lugares donde no haya adultos responsables presentes o en situaciones que puedan volverse peligrosas."
Fomentar la autorregulación
Enseña a tu hijo a autolimitarse. En lugar de imponer límites rígidos, dale herramientas para tomar decisiones moderadas por sí mismo.
"Si en algún momento decides beber, hazlo con moderación. Trata de no beber más de un par de tragos en una noche, alterna con agua para mantenerte hidratado y asegurate de haber comido antes para que tu estomago no esté vacío. Si notas que te sientes mareado o fuera de control, es una señal de que debes detenerte." Pídele a un amigo que nos llame para venir a buscarte.
Poner un límite sobre el uso de alcohol sin castigo (según Jane Nelsen): Según Jane Nelsen y su enfoque de Disciplina Positiva, el castigo no es una herramienta efectiva para educar a los adolescentes, ya que puede generar resentimiento, miedo o rebeldía. En lugar de castigar, ella propone usar consecuencias lógicas y soluciones respetuosas que involucren a los adolescentes en el proceso de toma de decisiones, fomentando la auto-responsabilidad y el aprendizaje de habilidades para la vida.
A continuación, te muestro cómo se podría poner un límite sobre el uso de alcohol sin recurrir al castigo, utilizando los principios de Disciplina Positiva.
Enfócate en la conexión antes de la corrección
Antes de establecer un límite, es fundamental tener una buena conexión con tu hijo adolescente. La idea es que se sienta escuchado y comprendido. Esto les permite a los adolescentes estar más abiertos a aceptar límites.
Involucra al adolescente en la solución
Una de las claves de la Disciplina Positiva es involucrar a los adolescentes en la solución. En lugar de imponer un límite de manera unilateral, invita a tu hijo a participar en la creación de un plan que asegure su seguridad cuando esté en situaciones donde haya alcohol. Esto aumenta su sentido de responsabilidad.
Establece expectativas claras y respetuosas
Los límites deben ser claros, pero también respetuosos y basados en la confianza. En lugar de un enfoque controlador, la idea es ayudar al adolescente a reflexionar sobre las posibles consecuencias de sus decisiones.
Consecuencias lógicas en lugar de castigo
Si el adolescente no respeta el límite acordado, en lugar de castigar, puedes aplicar consecuencias lógicas que estén relacionadas directamente con la situación. La idea es que las consecuencias sean una oportunidad de aprendizaje, no de castigo. Las consecuencias deben ser conocidas de antemano, acordadas entre ambos y relacionadas con el comportamiento.
Usa el método de las preguntas para generar reflexión
En lugar de decirle lo que debe hacer, fomenta la reflexión mediante preguntas que ayuden a tu hijo a pensar por sí mismo. Este enfoque promueve la auto-regulación y la responsabilidad.
Reparar en lugar de castigar
Si el adolescente rompe el límite, en lugar de castigarlo, puedes hablar sobre cómo puede reparar el daño o restaurar la confianza. Esto enseña responsabilidad sin generar resentimiento. El objetivo es que el adolescente aprenda de la experiencia y entienda que sus decisiones tienen consecuencias, pero sin sentirse castigado.
Fomenta el aprendizaje y la prevención futura
Después de una infracción de límites, el enfoque debe estar en el aprendizaje, no en el castigo. Reflexiona junto con tu hijo sobre lo sucedido y busca formas de prevenir situaciones similares en el futuro. Esto puede incluir crear un plan juntos sobre cómo manejar la presión de grupo o las fiestas donde el alcohol esté presente.
Libros que te pueden interesar
Nelsen, J. (2011). Disciplina positiva. Ediciones RBA.
Nelsen, J., Lott, L., & Glenn, S. (2013). Positive Discipline: The Classic Guide to Helping Children Develop Self-Discipline, Responsibility, Cooperation, and Problem-Solving Skills. Harmony Books.
Nelsen, J. (2015). Positive Discipline for Teenagers: Empowering Your Teens and Yourself Through Kind and Firm Parenting. Harmony Books.
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